jueves, 31 de mayo de 2007

CAT SEX Dispositivo de Psicodiagnostico del Desarrollo Psicosexual para Ninos y Ninas (2007)

El CAT SEX surge a partir de una investigación que tuvo como propósito central el diseño y validación de un dispositivo de psicodiagnósitco que contribuyera a la construcción de estrategias clínicas para la atención y apoyo a los menores que han sufrido trastornos en su desarrollo psicosexual.

La investigación como búsqueda del desarrollo y profundización del saber, puede o no estar alineada con las necesidades y demandas de la sociedad. El mérito científico no se encuentra en estos lineamientos o criterios, sino en el respeto impecable al método, organizado y validado por los criterios de la ciencia. Sin embargo, dar respuesta a las demandas sociales es, con frecuencia, es característica de las investigaciones que se producen como fruto del trabajo en el servicio público. El vínculo con la demanda social es su origen y su propósito en este caso. La tarea de diseñar estrategias diagnósticas o terapéuticas es un flanco riquísimo del quehacer de la investigación para la salud.

Respondiendo al campo científico y al de la ética, es que la investigación se desarrolló bajo los criterios científicos y éticos dictados por el Hospital General “Dr. Manuel Gea González”,

El Dispositivo de Psicodiagnóstico del Desarrollo Psicosexual Infantil para niños y niñas de 4 a l4 años de edad CAT SEX para su análisis cualitativo y diseño de las estrategias de aplicación e interpretación, contó con el exhaustivo del trabajo de investigación de mas de treinta psicólogos de la Universidad Intercontinental.

En los centros de salud, en las clínicas del IMSS y del ISSSTE, en las escuelas públicas, ha iniciado hace algunos años, el servicio de atención a la salud mental. En este primer nivel los profesionales que por miles sirven en estas instituciones, intervienen con procedimientos terapéuticos de objetivos focalizados y de intervención breve. Estos criterios de intervención obedecen al volumen de la demanda, distinguiendo y canalizando a aquellos pacientes que requieren de especialidad e intervenciones de mayor profundidad.

Uno de los problemas más serios que enfrentan hoy las instituciones de primer nivel que dan atención a la salud mental de la infancia es la demanda de atención sobre los trastornos en el desarrollo psicosexual infantil. Y sin embargo los profesionales no cuentan con criterios diagnósticos y de desarrollo sobre la sexualidad infantil; los riesgos y perturbaciones a que esta expuesta, así como la ausencia de una ética de intervención y criterios terapéuticos validados[1].

En México y en Latinoamérica, hay una demanda cotidiana de intervenciones en relación a la salud psicosexual de la infancia. Los profesionales de la psicología que son responsables de atender a millones de niñas y niños que sufren trastornos en su desarrollo psicosexual no cuentan con una guía de intervención que les permita formular un diagnóstico a estos casos, ni una guía clínica con diseños terapéuticos y con un marco ético que conduzca adecuadamente el quehacer de sus intervenciones[2]. Este es un vació que hoy debemos atender. Y es precisamente, esta investigación, un paso en este sentido.

La teoría psicoanalítica reconoce y describe el desarrollo psicosexual desde el nacimiento y hasta la muerte. La teoría tiene tesis principales y estas son precisamente las que se refieren a la sexualidad infantil, son un puntal que ha permitido diseñar múltiples investigaciones sobre la subjetividad de la infancia y de la vida humana toda.

Sin excepción, todas las herramientas proyectivas se organizaron y sostienen en la teoría psicoanalítica y la que hoy presentamos no es la excepción. Esta teoría hoy nos permite diseñar una investigación para construir una herramienta de intervención que puedan utilizar los psicólogos para orientar su intervención clínica. La descripción del desarrollo libidinal[3] es pormenorizada y detalla, cómo se construyen funciones y conflictos que al ser enfrentados el sujeto va en una progresión, complejizando sus recursos y madurando sus aptitudes.[4]

Las perturbaciones de este delicado proceso le formulan a las niñas y a los niños trastornos y encrucijadas que deben atenderse, es frecuente que los trastornos sean perceptibles en la vida académica, en la perdida del control de esfínteres, o en la vida social. La vida sexual no tiene aun un lugar en el discurso del niño y sin embargo esta sucediendo, y tiene un vínculo precioso con la organización de su personalidad y su crecimiento psíquico. Es por esta dificultad para comunicar, aunado a la característica imposibilidad de la familia de soportar un trastorno en este terreno, que se hace necesaria la construcción de un instrumento que le permita al niño poner en palabras aquello que esta siendo denunciado por el síntoma.

La entrevista a los niños que han sufrido abuso con frecuencia está contaminada por las emociones y supuestos de otros -¿Verdad que no te tocó?- ¿Te tocó tus partes íntimas? ¿Y te dio asco? – ¿Te amenazó?- ó -¿verdad que te dio miedo?- Y a veces el niño no sintió miedo pero quedó excitado, desconcertado, incluso curioso. Y la entrevista realizada sin guía, sesga las emociones y es articulada por el prejuicio, puede ser cualquier cosa menos una entrevista psicológica con talento terapéutico. Por tanto, no nos permite develar lo verdaderamente traumatizante, ya que cada caso tiene particularidades.

Los profesionales de la atención a primer nivel, requieren de instrumentos de elucidación diagnóstica que protejan a los pacientes y hagan una intervención lúcida, por tanto deben contar con instrumentos conceptuales y de intervención clínica y ética apropiados, organizados como una guía de intervención.

La herramienta de intervención debe ofrecerle al profesional comodidad y distancia adecuada para lograr una posición que le permita ser un observador sagaz y expectante, sin contaminar los procesos de pensamiento y la afectividad del paciente. Es así, que la aplicación de un material para diagnóstico, se articulará en una progresión de productos elaborados por el paciente, que será regida por el paciente, sin mortificarlo, sin hostigarlo y sin darle información innecesaria sobre la sexualidad y sobre el abuso sexual a menores.

Elaborar el material que produzca estas garantías para el paciente, y que potencie la intervención de la clínica, requiere de un diseño, que se presenta en esta investigación, que se ponga a prueba, que se confronte con aquellos que están sanos, y que sean estos, los que dicten la norma, los que describan la curva y que sean el referente con el que se contraste.
Es por esto que una muestra de la población se seleccionó a partir de criterios de normalidad, y es con ellos en número y calidad de vida que se construye el referente. Aplicando el diseño y modificándolo hasta conseguir que se alcancen aquellos tejidos en que se despliega la evolución libidinal de los sujetos. Los resultados son, por tanto, los normales. Es decir la validación consagra a sujetos normales, que producen resultados normales ante un instrumento provocador. Frente al cual sujetos normales producen crónicas de contenido específico. Este contenido es el referente que permite una relación de comparación. El producto final de este esfuerzo es una referencia simple como el termómetro.

Se le muestran sucesivamente seis láminas y hace una pequeña historia ante cada dibujo. El contenido de la crónica describe su mundo interno sus preocupaciones más álgidas y sus aptitudes para enfrentar y resolver.

El desarrollo de CAT SEX coloca a México en la vanguardia en atención al desarrollo psicosexual infantil. El desarrollo de materiales de referencia es la estructura de sostén de una guía diagnóstica y ética de intervención clínica. Esta herramienta contiene una guía que brinda asesoría para los profesionales responsables de la atención psicológica a las niñas y los niños, que les brinda elementos para que se abone la restauración y el sostenimiento de los vínculos familiares, y propone un proceso terapéutico que apuntale los valores del cuidado de los niños y las niñas[5].

[1] González Asensio, Gerardo. 1995 La condición de los menores victimas de Maltrato y abuso sexual en el México actual, en Memorias del congreso Nacional sobre el Maltrato al menor. Ed. DIF, UNICEF y PGJ. México.
[2] Puente Aguilar, Silvia y cols. Tratamiento Integral del Menor Maltratado en le estado de Nuevo León. en Memorias del congreso Nacional sobre el Maltrato al menor. Ed. DIF, UNICEF y PGJ. México.
[3] (3) LA TEORÍA DE LA LIBIDO (*)Estas hipótesis sobre el fundamento químico de la excitación sexual se hallan de perfecto acuerdo con las representaciones auxiliares que hubimos de crear para llegar a la comprensión de las manifestaciones psíquicas de la vida sexual. Hemos fijado el concepto de la libido como una fuerza cuantitativamente variable, que nos permite medir los procesos y las transformaciones de la excitación sexual. Separamos esta libido, por su origen particular, de la energía en que deben basarse los procesos anímicos, y, por tanto, le atribuimos también un carácter cualitativo. En la distinción entre energías psíquicas libidinosas y otras de carácter distinto expresamos la suposición de que los procesos sexuales del organismo se diferencian, por un quinismo particular, de los procesos de la nutrición. El análisis de las perversiones y psiconeurosis nos ha llevado al conocimiento de que esta excitación sexual no es producida únicamente por los órganos llamados sexuales, sino por todos los del cuerpo. Construimos, por tanto, la idea de un libidoquantum, cuya representación psíquica denominamos «libido del yo» (ichlibido), y cuya producción, aumento, disminución, distribución y desplazamiento deben ofrecernos las posibilidades de explicación de los fenómenos psicosexuales observados.
Esta libido del yo no aparece cómodamente asequible al estudio analítico más que cuando ha encontrado su empleo psíquico en el revestimiento de objetos sexuales; esto es, cuando se ha convertido en «libido del objeto». La vemos entonces concentrarse en objetos, fijarse en ellos, o en ocasiones abandonándolos trasladándose de unos a otros, y dirigiendo desde estas posiciones la actividad sexual del individuo, que conduce a la satisfacción; esto es, a la extensión parcial y temporal de la libido. El psicoanálisis de las llamadas neurosis de transferencia (histeria y neurosis obsesiva) nos permite hallar aquí un fijo y seguro conocimiento.
De los destinos de la libido del objeto podemos aún averiguar que es retirada de los objetos, quedando flotante en determinados estados de tensión, hasta recaer de nuevo en el yo, de manera a volver a convertirse en libido del yo. Esta libido del yo la denominamos, en oposición a la del objeto, libido «narcisista». Desde el psicoanálisis miramos como desde una frontera, cuya transgresión no nos está permitida, la actuación de la libido narcisista y nos formamos una idea de su relación con la del objeto. La libido del yo o libido narcisista aparece como una gran represa de la cual parten las corrientes de revestimiento del objeto y a la cual retornan. El revestimiento del yo por la libido narcisista se nos muestra como el estado original, que aparece en la primera infancia y es encubierto por las posteriores emanaciones de la libido, pero que en realidad permanece siempre latente detrás de las mismas.
La misión de una teoría de las perturbaciones neuróticas y psicóticas, fundada en el concepto de la libido, debe ser expresar todos los fenómenos y procesos observados en los términos de la economía de la misma. Es fácil adivinar que los destinos de la libido del yo alcanzarán en tal teoría la máxima importancia, especialmente en aquellos casos en que se trate de la explicación de las más profundas perturbaciones psicóticas. La dificultad aparece en el hecho de que el instrumento de nuestras investigaciones -el psicoanálisis-no nos proporciona, por lo pronto, datos seguros más que sobre las transformaciones de la libido del objeto, pero no es capaz de separar la libido del yo de las otras energías actuantes en el mismo. Una continuación de la teoría de la libido es en consecuencia sólo posible, por lo pronto, en un camino especulativo; pero sería renunciar a todo lo ganado por medio de la observación psicoanalítica si, conforme a lo expuesto por C. G. Jung, se huyese del concepto mismo de la libido, haciéndola coincidir con la fuerza instintiva psíquica.
La separación de las emociones instintivas sexuales de las demás y, por tanto, la limitación de las primeras del concepto de la libido, encuentra fuerte apoyo en la hipótesis antes discutida de un quinismo especial de la función sexual. «Sigmund Freud: Obras Completas», en «Freud total» 1.0 (versión electrónica)
[4] Qué pruebas psicológicas para niños ? Los psicólogos utilizan una variedad de pruebas que son frecuentemente de diagnóstico y que pueden ser basadas en normas o basadas en criterios. Las pruebas psicológicas más comunes son:. Pruebas de inteligencia: Llamadas popularmente pruebas de "I.Q." (C.I., cociente intelectual), son basadas en normas y estandarizadas, y sirven como instrumentos de diagnóstico que miden en general los rasgos que predicen el éxito académico. Existen muchas teorías y definiciones diferentes sobre la "inteligencia", pero las pruebas utilizadas comúnmente por los psicólogos en las escuelas y clínicas proporcionan una puntuación o un promedio general de la "habilidad" para aprender lo que usualmente se enseña en la escuela. A menudo, estas pruebas incluyen una combinación de tareas "verbales" (basadas en lenguaje), como vocabulario e información general y tareas no verbales, tales como resolver rompecabezas y copiar patrones. Las pruebas de inteligencia son un tanto controvertidas ya que individuos de minorías étnicas y lingüísticas tienden a obtener puntuaciones más bajas que aquellos individuos anglo-sajones de clase media. Se ha encontrado que usualmente las personas pertenecientes a grupos minoritarios étnicos o lingüísticos no han sido representados adecuadamente en las poblaciones utilizadas por los que hacen las publicaciones para establecer las normas de las pruebas. Por ende, los resultados deben ser interpretados cuidadosamente. Las pruebas utilizadas comúnmente incluyen: Wechsler Intelligence Scale for Children (Tercera Edición), Cognitive Assessment System, Kaufman Assessment Battery for Children, Stanford-Binet Intelligence Scale (Cuarta Edición), Differential Ability Scales y Woodcock-Johnson Psychoeducational Battery. Las pruebas mencionadas anteriormente están disponibles en el idioma inglés. Algunas en español son: Escala de Inteligencia Wechsler para Niños-Revisada en Puerto Rico, Escala de Inteligencia Wechsler para Niños-Revisada en México y la Batería R, y Woodcock-Muñoz Pruebas de Habildad Cognoscitiva-Revisada. También existen pruebas no-verbales que pueden ser útiles en la evaluación de niños latinos que no hablan inglés. Algunas de éstas son Universal Non-Verbal Intelligence Test, Test of Non-Verbal Intelligence y el Naglieri Non-Verbal Abilities Test. . Pruebas de aprovechamiento académico: Estas pruebas, tanto las basadas en normas como en criterios, miden destrezas académicas básicas e información adquirida a través de la instrucción. Las evaluaciones psicológicas consideran las destrezas específicas necesarias para la lectura, matemáticas y las artes del lenguaje escrito, para identificar el área donde se debe proporcionar o modificar la instrucción. Las pruebas de aprovechamiento académico que más se utilizan son: Kaufman Test of Educational Achievement, Key Math y Peabody Individual Achievement Test. También existen pruebas de aprovechamiento escolar que han sido traducidas al español. La de mayor uso es la Batería-R, o la Prueba de Aprovechamiento Woodcock-Muñoz-Revisada. . Inventarios de comportamiento: Éstos son usualmente listas de cotejo o escalas de evaluación que son completadas por el niño acerca de sus sentimientos o comportamiento, o por algún familiar adulto (padre o maestro) que haya observado la conducta del niño en situaciones diferentes. Algunas de estas escalas de clasificación han sido basadas en normas y estandarizadas, mientras que otras se basan en criterios e identifican preocupaciones "críticas", o sirven para determinar la necesidad de administrar pruebas adicionales. Estos instrumentos pueden demostrar cómo se percibe la conducta de un niño en situaciones diversas por diferentes personas, o cómo un niño percibe su propia conducta al compararlo con las percepciones de otros. Aunque estos procedimientos pueden proveer información muy valiosa, también tienen algunas desventajas. Los resultados serán únicamente certeros y precisos si el niño o el adulto es capaz de responder honestamente a las preguntas; puede resultar ambiguo si diferentes individuos evalúan la conducta del mismo niño de manera diferente. Las pruebas que más se utilizan son: Behavior Assessment System for Children (BASC) y Child Behavior Checklist. Estas dos listas de cotejo han sido traducidas al español y están disponibles en el mercado. Existe también en español otro inventarios de comportamiento, llamado el Inventario de Conducta-Escolar y Preescolar el cual fue estandardizado en Puerto Rico.. Pruebas de personalidad: Las pruebas que miden los rasgos de personalidad y el ajuste emocional incluyen los cuestionarios directos y los procedimientos más subjetivos de naturaleza "proyectiva". Los cuestionarios y las entrevistas de diagnóstico requieren preguntarles directamente a los niños acerca de sus sentimientos en situaciones específicas, sus miedos, preocupaciones, etc. Las pruebas proyectivas incluyen una variedad de procedimientos que evalúan indirectamente los sentimientos y las características de personalidad, proporcionándoles al niño situaciones ambiguas o vagas, ilustraciones, historias, etc. Las respuestas se consideran indicadores de los rasgos de personalidad, miedos, ansiedades y momentos de estrés en la vida. Los dibujos realizados por el niño también pueden ser utilizados de esta manera. La interpretación de las pruebas proyectivas es aún más subjetiva que la interpretación de preguntas directas y que los inventarios de comportamiento. Algunas de las pruebas de personalidad que más se utilizan incluyen: Minnesota Multiphasic Inventory-Adolescent Form (MMPI-A) y entre las proyectivas están Rorschach (manchas de tinta) y la Prueba de Aperción Temática (TAT) por sus siglas en inglés.Las nuevas pruebas poco conocidas son las adaptaciones que el Children aperseptión tes tiene a: Asia India Italia Rusia Australia y Latinoamérica, este último, tiene láminas específicas para cada género y ha sido validado por UNICEF.
Traducido y adaptado de A. Canter & S. Carroll, (Eds.), Helping Children at Home and School: Handouts From Your School Psychologist. (1998). Bethesda, MD: NASP, pp. 85-86.

[5] El producto final que se pretende es una herramienta validada para toda la población infantil de México y Latinoamérica, como lo son DANSA y CAT H MEX investigaciones previas que he realizado en materia de Herramientas de Psicodiagnóstico.

1 comentario:

rocío rodcam dijo...

Donde puedo conseguir el cat sex? gracias